Metro: Argüelles (líneas 3, 4 y 6)
Botellín: 1,40 (Mahou), caña: 1,30 (Mahou) tamaño dedal
Las hay con o sin cebolla, bien
cuajadas o que chorrean, con pimiento verde, rojo, calabacín o
guisantes, apaisanándolas con jamón y chorizo, incluso hay algún
enajenado que la rellena de nocilla.... pero suele ser difícil comerse un
buen pincho de tortilla en un bar. Pasa como con los arroces: casi
siempre salen mejor en casa de la agüela que fuera. No obstante, hay
alguna que otra excepción que confirma la regla.
Casa Paco (no confundir con su homónima de Puerta Cerrada) tiene una gama de tortillas, al borde del delirio, que satisfarán a los y las más tortilleras. Yo soy una gran tortillera y no soy muy dado a los inventos, pero he de confesar que, tras décadas trabajándolas (desde 1954), han aprendido qué productos pueden o no empotrar entre la patata y el huevo. Tortillas de jamón y queso, de roquefort con salmón, de gulas con pimientos del piquillo, de solomillo con cebolla... en fin, un deleite. El pincho cuesta 2,40€ y tiene un tamaño standard: ni como los quesitos del Trivial ni como para resistirse a pedir otro por quedar saciado.
Así que, a base de tortillas, croquetas (aún no las he probado
pero tienen fama) y alguna que otra ración saldrás jodido (de pasta)
pero contento. Te aviso, allí se va a comer, si quieres tomarte un
botijo hay decenas de sitios alrededor más baratos y con mejor mejor
aperitivo. Dan una tapa insignificante porque saben que tienen la
clientela asegurada. Se han especializado en tortillas y lo explotan a
base de bien. Lo dificil va a ser que consigas mesa. Son escasas y hay
hostias por ellas. Esto sucede entre semana, los findes no quiero ni
imaginarlo. En la barra, cada día, hay un combate encarnizado a partir
de las 8 de la tarde. Además tiene una puerta interna que comunica con
una administración de apuestas del estado, así que, puedes echar el euromillón, la lototurf o el quinigol mientras desmadejas las hebras de
unos callos a la madrileña o esperas a que te sirvan.

La última vez había un anciano, algo castigado por su idilio con Baco, que, por momentos, parecía que fuese a desenvainar y hendir su espada en aquel que osara rozarle. Veía el partido de Champions sin verlo, musitaba incoherencias...
yo creo que hablaba con el general Lee y le preguntaba por qué capituló tras la caída de Richmond, Virginia... por qué traicionó a hombres como él que le hubieran seguido hasta el mismísimo infierno. Y si el caballero del sur, el "as de picas", no le contesta desde su retiro espiritual, siempre podrá preguntarle a una tortilla con sobrasada por qué coño han pintado las paredes de color diarrea.
Tapas: canapé de queso Philadelphia con salmón ahumado, canapé de morcilla, aceitunas gordal, papas con chorizo frito...
Especialidades: pincho de tortilla (a 2,40€) y croquetas variadas (a 1,30€). Menú del día a 9,80€
La
tortilla de patata es un lujo. Creo que, a menudo, nos olvidamos de
ello. Algo tan sencillo, tan barato, tan rico y tan extendido por toda
la geografía nacional debería ser el auténtico vertebrador de este viejo
país que camina hacia el desierto.

Casa Paco (no confundir con su homónima de Puerta Cerrada) tiene una gama de tortillas, al borde del delirio, que satisfarán a los y las más tortilleras. Yo soy una gran tortillera y no soy muy dado a los inventos, pero he de confesar que, tras décadas trabajándolas (desde 1954), han aprendido qué productos pueden o no empotrar entre la patata y el huevo. Tortillas de jamón y queso, de roquefort con salmón, de gulas con pimientos del piquillo, de solomillo con cebolla... en fin, un deleite. El pincho cuesta 2,40€ y tiene un tamaño standard: ni como los quesitos del Trivial ni como para resistirse a pedir otro por quedar saciado.


La última vez había un anciano, algo castigado por su idilio con Baco, que, por momentos, parecía que fuese a desenvainar y hendir su espada en aquel que osara rozarle. Veía el partido de Champions sin verlo, musitaba incoherencias...
yo creo que hablaba con el general Lee y le preguntaba por qué capituló tras la caída de Richmond, Virginia... por qué traicionó a hombres como él que le hubieran seguido hasta el mismísimo infierno. Y si el caballero del sur, el "as de picas", no le contesta desde su retiro espiritual, siempre podrá preguntarle a una tortilla con sobrasada por qué coño han pintado las paredes de color diarrea.
Arnyfront78
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